El día 8 amanecimos en Moscú, una ciudad aún mucho más grande (10.500.000 hab) donde podías apreciar las distancias según la cantidad de neblina o contaminación que vieras delante de los grandes edificios.Hicimos una primera pasada en autobús por algunos lugares esenciales: la impactante Red Square (totalmente rodeada de impresionantes edificios, como la Saint Basil's Cathedral), las vistas de la ciudad desde la Sparrow hills, la universidad (uno de los 7 imponentes edificios casi iguales que hay repartidos por la ciudad)...


Luego nos acomodamos en el Hotel Izmailovo, un complejo de enormes edificios de unas 28 plantas, a las afueras de la ciudad. Al lado descubrimos un mercado muy mono
(el Vernisazh) donde pasamos la tarde comprando algunos souvenirs y regateando con los vendedores.El día 9, después del desayuno de buffé, comenzó la visita guiada por el Kremlin: el corazón amurallado de Moscú. Entramos en el mausoleo de Lenin, donde me asombró ver que se encuentra tal cual momificado. 0_0 Luego nos adentramos en los caminos y numerosas catedrales del Kremlin (cuatro para ser exactos), viendo además la campana más grande del mundo (Tsar Kolokol), y un numerito militar con infantes y caballería.


Comimos en unas mesitas comunes para unos diez restaurantes diferentes de comida rápida (entre los que estaba el Tepemok, of course) y luego continuamos nuestra ruta por libre hacia la Cathedral of Christ the Saviour y alrededores, a orillas del río Moskva.


Sobre las 18h algunos se fueron al Ballet, y yo me quedé descubriendo distintas estaciones de Metro (que en Moscú son bastante bonitas, como palacetes para el pueblo) y otros edificios iluminados en la noche. Ternimamos todos juntos en una discoteca un tanto extraña (como todas en Rusia) pero disfrutando nuestra última noche allí!




























