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jueves, 23 de septiembre de 2010

Lavando y sauneando

Una de las salas comunes de mi edificio es la lavandería. Poner una lavadora puede parecer algo normal y sencillo, pero he necesitado 3 duras experiencias para acostumbrarme a mi laundry. XD

Primero necesitas tener un móvil finlandés para pagarla mandando un sms y activarla. Mi querida TeleFinland ha resultado ser la única compañía que no te deja hacerlo si tienes menos de 20€ de saldo... ¬¬ Luego necesitas unos 35 min para la lavadora, y 1h más para la secadora, ese sofisticado invento norteño (jejeje) que yo nunca había usado. El primer día casi chamusco la ropa, pero ahora ya soy una experta dryer y no tengo que tender apenas ropa en la cuerda que atraviesa mi cuarto. =)

Otra de las zonas comunes de esta mi comunidad son las famosas saunas.

Durante este primer mes me he negado a pisarlas, a pesar de que mis compis de piso me animaban todos los martes y sábados (que es cuando están abiertas). Pero esta semana al fin me he sentido totalmente mentalizada para intentarlo, jajaja. Así que allá que me fui con mis compis, a descubrir cómo echando agua sobre "unas piedras mágicas" la pequeña cabina de madera se llena de vapor, alcanzando los 90º. Y tras unos 10 min relajadas allí dentro, una duchita fría en la habitación contigua, quizá un poco de charleta en nuestro patio exterior... ¡y vuelta a empezar, a gusto del consumidor!

No sabría decir si me ha encantado la experiencia o no... Pero pretendo repetirla para poder aclararos esta gran duda, jajaja. Supongo que con el frío que me espera estos meses, y teniéndola gratis tan cerca... ¡acabaré adorando los sauna days! ^^

lunes, 13 de septiembre de 2010

Cocinando que es gerundio

Mis primeros días por Finlandia estuvieron llenos de platos deliciosos. Nada como irte de viaje con tus padres para alimentarte bien, probar restaurantes más típicos de la zona y pedir algún capricho...


Pero luego me quedé sola y llegó el momento de aprender a cocinar... Sí, yo, Adela, estáis leyendo bien. Llevo ya casi un mes aquí y he sobrevivido. Admito que los primeros días prefería hacerme pizzas y sandwiches, para qué os voy a engañar. Pero poco a poco me voy poniendo manos al fuego, a probar platos muy básicos, pero que no están taaaan mal.


Vale, sé que son todos muy facilones... ¡pero dadme un poco más de tiempo!
Y preparaos, porque cuando vuelva ¡estaré hecha toda una chef! ¡Muajajaja!